viernes, 15 de agosto de 2008

JJOO: NOS ROBARON LA FINAL DE CARABINA

Sí. Y fue una traición a la patria, que en otros países es pena capital... A Luis Martínez Encabo le robaron el pase a final de tiro con carabina en 10 metros.
Martínez Encabo, al igual que su compañero chino, que tiraba a su lado, ya se habían dado cuenta antes de la primera ronda de que su situación era muy incómoda: tiraban justo de espalda a la puerta del pabellón. Cada vez que la puerta se abría, la luz exterior se reflejaba en la mirilla de la carabina, de cristal, y les cegaba. Así que los seleccionadores chino y español acordaron estar pendientes del asunto. Primero tiraba el chino; si la puerta se abría, su seleccionador la cerraba.
Después le tocó tirar a Luis MArtínez Encabo. Su primera serie fue muy buena, de nueves y dieces. Y después, la tración: alguien entra, la puerta queda abierta. Luis, con poco tiempo, se gira para decirle al seleccionador que la cierre... Y el seleccionador se niega. No se mueve y la puerta continúa abierta, cegando al tirador, que con esas condiciones solo pudo acertar ochos y algún nueve.
Jamás he oído a Martínez Encabo quejarse de nada cuando ha tenido una mala competición, no más allá de sus propios fallos o falta de entrenamientos. Esta vez, en cambio, estaba tranquilo y preparado y el pase a la final hubiera sido lógico, dado que además el resto de tiradores no tuvieron su mejor día.
Lo que ha ocurrido ha sido, no sólo una injusticia, sino una traición al deportista, a sus seguidores y al país que representan.
Esperemos que la federación exija explicaciones y tome sus medidas.

sábado, 9 de agosto de 2008

Zhang Yimou 1-BSO 0


Comentario frívolo y espero que breve:

Vi la ceremonia de inauguración de los Juegos de Pekín. Zhang Yimou (que desarrolló el espectáculo visual) es un artista y no hace más que dar una y otra vez pruebas de su raro talento.
Pero la música era una ñoñez. La banda sonora ha sido de una sensiblería horrorosa. ¡Pero si se permitieron el lujo de machacar el tema principal de La Misión de Ennio Morricone superponiéndole los ahh-ahhh-alaridos de una tipa que parecía estar recibiendo una visión mariana!
Y el tema central, con Sarah Brightman y un cantante chino (que al parecer es muy famoso) era ¡el tema más cursi del mundo! Qué birria de himno... Y eso me recuerda que el mejor himno de unos Juegos Olímpicos ha sido sin duda el de Barcelona 92 (debo moderar mis opiniones innegociables). Recuerdo a un amigo de antaño -un poco mitómano él- que aseguraba sin cortarse que Freddy Mercury, en esa canción, le hacía sombra vocal a Montserrat Caballé... que llegaba más alto, decía...
El caso es que he estado escuchando esa canción con fruición pareada en los últimos días y, si recordáis la lista de hace muchos post sobre las 5 mejores canciones para levantarse por la mañana, y he decidido que Barcelona desbanca por méritos propios y por crescendos soberbios a Sweet Louisiana Sound, que pasa a la reserva de canciones para después de la ducha.

PD: VAMOS LUIIIIIIIIS, VAMOOOOOOOOOOS!!!!! TIRA POR TODOS LOS ÑOÑOS DEL MUNDOOOOO!!!!!!

viernes, 8 de agosto de 2008

A Pekín hemos de ir...






A apoyar a Luis Martínez Encabo y al resto de la expedición española.
A por el diploma, Luis!!

sábado, 14 de junio de 2008

EL FERRARI Y EL BASTÓN


Por esas tierras de Castilla, anchas y planas como el pecho de un varón –de unos más que otros- andábamos sobre ruedas hace unos días mi amiga Elenita y yo misma, a bordo de uno de esos Ford Focus que se han vendido como churros. Con el solecito de la tarde paramos a tomar café en una mítica estación de servicio de la A-1, una que está rodeada de huertas burgalesas.
Y conforme salíamos del bar fumándonos el cigarro del café (porque, claro, ya no se puede fumar en las cafeterías de las gasolineras) bajando hacia el coche para reemprender camino. Y entonces una luz roja nos cegó. Era el resplandor de terciopelo metálico de un Ferrari rojo nuevecito, nuevecito, que llevaba la etiqueta aún colgando de las crines del caballito.
-Mira, un Ferrari –advierte Elenita con buen juicio y cierto desinterés (es muy pija).
Miramos y, entonces, el silencio.
…
-Pero ¿cuántos años tiene ese señor? –pregunto yo, mirando alucinada al que me parecía, cuando menos, sesentón conductor del Ferrari.
Elenita y yo debatimos entre risitas teorías sobre la pitopausia –menopausia masculina-, la crisis de la mediana edad y la de la tercera edad, el Euromillón, el macho alfa dominante y la proyección del eros en los objetos fetiche de la hombría, cuando ella se descolgó diciendo:
-¡Ay, ay! Que saca el bastón!!

Ya al borde de la carcajada, me giro y le veo por fin en toda su hechura. El hombre del Ferrari no era un sesentón ni tenía pinta de premiado de la Lotería. Era un abuelo de huerto, clásico, con su rebequita azul marino de lana, sus pantalones de pana, un sombrerito tirolés de fieltro y… las bambas. ¿Quién conduce un Ferrari con bambas, por amor de Dios? Pero si a Jesulín de Ubrique Ferrari no le quiso vender un coche, ¿quién se lo ha regalado a este señor?! Las manitas a la espalda, claro, el vientre abultado hacia delante, mostrando en lo alto lo que era no un cinturón –de ciudad- sino la correa, la misma correa fina de hebilla dorada que quitaban los abuelos para darle zurras a los nietos.

Ahí nos quedamos, mirándole como caminaba hacia el bar, seguras de que iba a pedir un quemadillo, con la boca abierta y una risilla contenida cuando, a nuestra espalda, una pareja de muchachos de nuestra edad en otro Ford Focus, que también miraban al dueño del Ferrari fascinados, llegaron fumando hasta nuestra espalda.
-¡Vaya máquina lleva el abuelo, ¿eh?!

lunes, 26 de mayo de 2008

cinco: sube el Euribor

Resacosos de chiki chiki, de breikindance y otras mamarrachadas, se ve que en Eurovisión no nos advirtieron que tras el cuatro: el robocop, se iba el fin de semana y el lunes llegaba el cinco: Sube el Euribor. Sube al 5 por ciento, para desgracia de todos los jóvenes hipotecados de Españñña. Entre los que no me hallo, pero no porque sea muy lista sino porque soy muy pobre, así que merecen mi solidaridad total.
Y claro, como esa EXCEPCIONAL e INTELIGENTÍSIMA medida de dar 400 euros a troche y moche, gane uno cuatro o cuarenta pesetas, como esa justa y pensada propinilla popular no deja al Gobierno dinero fresco para más políticas sociales, no voy a poder tener en la vida un piso como el que le envidiaba anoche a James Stuart. Veía la ventana indiscreta y con el primer plano de la bolsa de cuero, el abrigo y el marco en los clavos junto a la puerta de su apartamento, ya se adivinaba su profesión de fotógrafo. Qué delicia de dirección artística. Qué mirada la de James.
Hoy es su cumpleaños, tiene cien aunque ya no hace películas (porque falleció, principalmente).
Yo, para mi cien cumpleaños, quiero un apartamento como el suyo, con vecinos músicos y corazones solitarios, y con balcón desde donde vigilar al perro. Y lo quiero en propiedad.

martes, 20 de mayo de 2008

No sin mis tacones


Soy muy fetichista. Sobre todo para los zapatos. Aunque siempre parezca que me acaban de sacar del cubo de la basura, la impresión es causada sólo porque no tengo dinero y porque soy muy descuidada.

Pero sufro una atracción irresistible que sólo me afecta cuando paso por el escaparate de una zapatería. Este mes estoy contenta (pequeña de mí) porque voy a escribir un reportaje sobre los zapatos rojos, no los de Andersen sino los que hacen que el asfalto se quiebre con cada pisada. Zapatos rojos de tacón alto, puntera peet toe, brillo y talón cerrado a lo Marilyn Monroe, a lo mito del cine mucho a finales de los cuarenta.

Mmmmmmm...

Eso es fetiche de erótica transparente, recordatorio de poder y peligro.


Pero este post solo pretendía homenajear a la frase de la temporada, la que no podremos olvidar en años:

OTR Press, hoy.

"Sin tacones no puedo pensar"

Victoria Beckham (sí, ¡ella!) dixit.


PD: léanse el artículo, no tiene desperdicio. Hay frases tan remarcables como "sin tacones no me puedo concentrar" (¡amiga, has tenido tres hijos! ¿te vas a la cama en tacones?)

o mi favorita: "Yo bebo a todas horas. Me encanta tomar una copa". Ays.


jueves, 8 de mayo de 2008

Multas públicas

Toma ya!
El País, fin de semana pasado: “China multa a los presentadores que pronuncien mal”
Si es que nos van a comer con patatas, está claro. Vaya penalización! Y ya lo han aplicado, sí, con algún presentador de informativos. La multa es simbólica en términos de cuantía, pero sirve de escarnio público. Y me parece estupendo. Me imagino importando a España esas sanciones, uff, no iban a caber los videos de gazapos en youtube. Estoy pensando en algún presentador de deportes y en alguna presentadora de magazines con los cuales el guardián de la dicción de turno no iba a dar abasto. Y eso que entre pronunciar chino y pronunciar español hay una diferencia…
Propongo, por ampliar el espectro de esta maravillosa norma, multar también pero con más severidad a todos aquellos escritores o trabajadores de la lengua que escriban mal, lo que ya es bastante más sangrante.
Poooor cierto, eso me recuerda que estoy leyendo el último best seller (y tanto) de Carlos Ruiz Zafón, El Juego del Ángel, y a punto estuve de cerrar el libro de golpe cuando, en la página 68 encontré un atentado contra mi piedra cerebral particular y motivo de uno de los últimos post: la confusión –increíble por sencilla- entre el deber y el deber de. Dice:
-Tonterías
-Tonterías lo son todo en esta vida. Es simplemente una cuestión de perspectiva.
-Debería de poner eso en su libro. El nihilista en la colina. Un éxito cantado.

Mal. Mal. Y pocas páginas después (hablamos de un libro de más de 600), hay una errata que confunde el nombre de pila del protagonista. Me alegro de no haberlo cerrado porque me lo estoy devorando y porque no he hallado ningún otro error “deber vs deber de”, así que me inclino a pensar que, o bien Zafón no sabe distinguirlos y a su corrector se le pasó, o fue este último el que metió la pata dos veces casi seguidas al inicio de la novela. Qué queréis, me da mucha pena que el libro más esperado de los últimos años, un super ventas seguro y el de mejores números iniciales de la historia de la letra española salga al escaparate con erratas.

Sé que esto es un tostón, pero me estoy convirtiendo en una hiena olfateadora de errores gramaticales. Y no voy a cejar. Ea. Brindo por las multas a la incorrección lingüística.