Tras la extraña pero eficaz banda orquestal del anuncio del nuevo Ford Focus (tocando instrumentos presuntamente elaborados con piezas del coche), la tele se llena de nuevo de la rara magia de la publicidad.
Mi generación no ha nacido con ella (con la publi), pero hemos ido aprendiendo a valorarla. Canal Plus hizo mucho por nuestros sentimientos, con esas autopromos tan maravillosas. Empezamos a saber que la originalidad publicitaria podía ser bella como una pintura o una película. Es la era del videoclip y el cortometraje... Los festivales nos acercaron a la creatividad brasileña y argentina y hace ya una década algunos afirmaban que lo mejor de la programación televisiva era la publicidad.
Y la de coches ha sido puntera, no lo podemos negar. También tienen pasta para aburrir, claro. Eso seguro que ayuda.
Y cuando pensábamos que el creativo publicitario había involucionado y se acercaba como los cangrejos a sus ancestros los helechos -que vaya temporada llevábamos, cuando lo más original ha sido el impagable, infumable, anuncio de compresas de las tías con almohadas... ¿No se dan cuenta de que ya odiábamos al mimo de la flor azul?- , entonces, digo, tachán, llega wolkswagen, paga a los de DDB Barcelona (son maravillosos, siempre lo han sido y siempre lo serán) y aparece un antídoto contra el zapping: el anuncio del nuevo iGolf. Una estrategia currada multimediática (con su web bien hecha, por supuesto) y un spot joven, sugerente, todo un envoltorio de modernidad y de capricho. El grafismo, delicado. La dirección artística pícara, con ese aire canalla de los tejados a lo habanero y las calles por New Orleans.
Pero lo mejor, la música, un temazo callejero como el jazz sucio y bueno (ahora, desprecio a muchachito bombo infierno) :
Tema: What's My Name?, de The Hot 8 Brass Band.
Web del coche para ver el spot y demás: http://www.nuevoigolf.com/v2/
No temáis opinar.