jueves, 8 de noviembre de 2007

Despropósitos

Más sobre mi dictador vivo favorito, ese que una vez me pareció en persona un encantador de serpientes y hoy me pregunto si realmente podría encandilar a víbora alguna.
Ay, Hugo, Hugo. Mira que irte ahora a buscar a las celebrities... Antes fue Kevin Spacey (qué desilusión), ahora es Naomi Campbell... Ah, embaucador...

Pero no es ese el tema. El caso es que hace unos días me dijeron esto, en tono serio, a propósito de unas consejerías del gobierno de una comunidad o provincia que no voy a revelar:
"Te podrían coger de periodista en alguna consejería, no sería difícil. Con que tengas el carnet del partido..." Tampoco diré cuál. No es relevante. Lo que importa es que esto parece Venezuela, carajo, que necesito el carnet de un partido para trabajar, hombre, ¡lo que faltaba!

Hasta más arriba de las narices estoy. Si quiero un puesto respetable, o me dejo pisotear por ex-trabajadores primados de TVE mientras Recursos Humanos hace exámenes injustos y surrealistas, o me afilio a un partido. Pero qué profesión más desprestigiada, la del periodista, hijo de las calles.

1 comentario:

Anónimo dijo...

"Soy cenizas donde una vez fui fuego"

-Byron